Albóndigas caseras con salsa de tomate

Una receta sencilla y deliciosa, perfecta para acompañar con arroz, pasta o pan.

1h 1m 4 raciones 600 kcal / ración Media 🍽 Plato principal Lunch Dinner
Utensilios
Batidora Sartén Cazuela Bol
Alérgenos
Eggs Gluten

Información nutricional

por ración
600 kcal Calorías
27.0 g Proteína
21.6 g Carbohidratos
45.5 g Grasas
Preparación 21m
Cocción 40m
Total 1h 1m

Preparación

  1. 1 3m

    En un bol grande, mezcla la carne picada, la zanahoria rallada, el huevo, el ajo picado, el pan rallado, la sal, la pimienta y el perejil.

    Preparación
  2. 2 3m

    Amasa bien hasta obtener una mezcla homogénea.

    Preparación
  3. 3 3m

    Forma bolitas con la mezcla y pásalas ligeramente por harina.

    Preparación
  4. 4 5m

    Calienta aceite en una sartén y fríe las albóndigas a fuego medio hasta que estén doradas por fuera. No hace falta cocinarlas completamente, ya que terminarán de hacerse en la salsa.

    Cocción
  5. 5 3m

    Retira del fuego y deja escurrir sobre papel absorbente

    Preparación
  6. Salsa de tomate
  7. 6 5m

    En una sartén grande o cazuela, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva

    Cocción
  8. 7 5m

    Sofríe la cebolla picada y los ajos hasta que estén dorados

    Cocción
  9. 8 5m

    Añade la zanahoria rallada y cocina unos minutos más

    Cocción
  10. 9 3m

    Vierte el tomate troceado con su jugo y remueve bien

    Preparación
  11. 10 3m

    Agrega el orégano, pimentón, sal, pimienta y el azúcar (si el tomate está ácido)

    Preparación
  12. 11 20m

    Cocina a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando.

    Cocción
  13. 12 3m

    Opcional: si quieres una salsa más fina, puedes triturarla con una batidora.

    Preparación
Juliana
Tiras finas y largas, como cerillas (2-3 mm de grosor). Típico en pimientos, zanahoria, puerro o cebolla.
Brunoise
Dados diminutos de 1-3 mm. Se parte primero en juliana fina y luego se pica en cubitos. Para sofritos finos y guarniciones.
Bastones
Tiras gruesas tipo patata frita (8-10 mm). Más anchas que la juliana.
Dados / cubos
Cubos regulares de tamaño medio (1-1,5 cm). El corte más habitual para guisos y ensaladas.
Rodajas
Cortes redondos transversales de grosor uniforme. Para calabacín, zanahoria, tomate, plátano…
Aros / anillas
Rodajas huecas: cebolla, calamar o pimiento cortados en anillos.
Media luna
Rodajas partidas por la mitad. Se corta la pieza a lo largo y luego en semicírculos.
Chiffonade
Tiras muy finas de hoja (albahaca, espinaca, lechuga). Se enrollan las hojas y se cortan en cintas.
Picado fino
Trozos pequeños e irregulares. Típico de ajo y perejil. No busca regularidad, sino finura.
Rallado
Hilos finos obtenidos con rallador. Para queso, zanahoria, cáscara de limón…
Tapado
Con la tapa puesta: conserva el vapor y el calor, la salsa apenas reduce.
Semitapado
Tapa ladeada: deja escapar parte del vapor, la salsa reduce despacio.
Destapado
Sin tapa: el vapor escapa y la salsa reduce y espesa.
Fuego fuerte
Máxima potencia: para sellar, dorar y evaporar rápido.
Fuego medio
Potencia intermedia: cocina sin quemar, el punto para sofritos.
Fuego suave
Mínima potencia: guisos largos, salsas y todo lo que no debe hervir a borbotones.
Remover
Mover con la cuchara para que no se pegue ni se agarre al fondo.
Reposar
Fuera del fuego y sin tocar: los jugos se reparten y el guiso asienta.
Hervir a borbotones
Hervor fuerte y continuo, con burbujas grandes rompiendo en la superficie.
Chup-chup
Hervor muy suave: apenas asoman burbujas pequeñas. El punto de los guisos.
Cuidado
Punto delicado: no lo pierdas de vista o se pasa.