salsa a la catalana

Salsa de tomate sofrito con cebolla, ajo y vino. Base para platos de pescado, arroces y guisos. Variante más densa y caramelizada del sofrito.

1h 6m 4 raciones 144 kcal / ración 🥣 Salsa Salsa

Información nutricional

por ración
144 kcal Calorías
2.2 g Proteína
14.3 g Carbohidratos
9.5 g Grasas
Preparación 8m
Cocción 58m
Total 1h 6m

Preparación

  1. 1 6m

    Pica la cebolla en juliana muy fina y los ajos en láminas.

    Preparación
  2. 2 28m

    En una cazuela ancha con aceite, pocha la cebolla a fuego muy suave 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté caramelizada.

    Cocción
  3. 3 5m

    Añade el ajo y rehoga 2 minutos. Si usas vino blanco, échalo ahora y deja que se evapore el alcohol.

    Cocción
  4. 4 25m

    Incorpora el tomate triturado, el azúcar (para contrarrestar acidez) y la sal. Cocina a fuego medio 25 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que reduzca y se concentre.

    Cocción
  5. 5 2m

    Pasa por pasapurés o tritura ligeramente si quieres textura más fina. Sirve o conserva.

    Preparación
Juliana
Tiras finas y largas, como cerillas (2-3 mm de grosor). Típico en pimientos, zanahoria, puerro o cebolla.
Brunoise
Dados diminutos de 1-3 mm. Se parte primero en juliana fina y luego se pica en cubitos. Para sofritos finos y guarniciones.
Bastones
Tiras gruesas tipo patata frita (8-10 mm). Más anchas que la juliana.
Dados / cubos
Cubos regulares de tamaño medio (1-1,5 cm). El corte más habitual para guisos y ensaladas.
Rodajas
Cortes redondos transversales de grosor uniforme. Para calabacín, zanahoria, tomate, plátano…
Aros / anillas
Rodajas huecas: cebolla, calamar o pimiento cortados en anillos.
Media luna
Rodajas partidas por la mitad. Se corta la pieza a lo largo y luego en semicírculos.
Chiffonade
Tiras muy finas de hoja (albahaca, espinaca, lechuga). Se enrollan las hojas y se cortan en cintas.
Picado fino
Trozos pequeños e irregulares. Típico de ajo y perejil. No busca regularidad, sino finura.
Rallado
Hilos finos obtenidos con rallador. Para queso, zanahoria, cáscara de limón…

Notas

El secreto es dejar que la cebolla se caramelice bien antes de añadir el tomate. Es paciencia, pero el resultado merece la pena.